EL TEIDE, SITIO DEL PATRIMONIO MUNDIA
Parece un lugar de otro mundo, pero lo cierto es que el
Teide se encuentra en el corazón de Tenerife: coladas de lava que se remontan a
más de tres millones de años, conos volcánicos, estratos y rocas milenarias que
se extienden por la gran caldera de Las Cañadas en un entorno dominado por la
lava. Este es el Parque Nacional del Teide, hogar del pico más alto de España y
el tercer volcán más grande del planeta. Una imagen impresionante y mágica que
conquista con sus colores y formas retorcidas. Nunca un paisaje desolado ha
sido tan hermoso.
Los alrededores de este volcán de 3.718 metros de altura
son desiertos y accidentados, pero de una belleza tan cruda que no dejan
indiferente a nadie. Su excepcional paisaje de volcanes y formas eruptivas
insólitas, sus asombrosos contrastes y sus maravillosos fenómenos naturales
como el mar de nubes llevaron a la Unesco a clasificar el sitio como Patrimonio
de la Humanidad en 2007. A esto hay que añadir otro motivo importante que hace
que el Teide un lugar único en el mundo: es sin duda el mejor lugar para
identificar las fases evolutivas de la Tierra, simplemente contemplando el
extraordinario entorno de este estratovolcán, nacido en una placa y no en sus
márgenes.
El Teide no solo es el parque nacional más visitado de España y de Europa. Es una de las manifestaciones más espectaculares del vulcanismo mundial, que se formó hace 120.000 años, tras el deslizamiento del primitivo volcán Las Cañadas.
Erupción tras erupción, sucesivas capas de lava han hecho que se eleve a una altitud de 3.718 metros, convirtiéndolo en un estratovolcán. El segundo pico más alto de Tenerife, el Pico Viejo forma el estratovolcán Teide-Pico Viejo, un volcán muy joven si tenemos en cuenta que la caldera de Las Cañadas sobre la que se eleva tiene más de tres millones y medio de años.
Este asombroso anfiteatro natural de 15 kilómetros de diámetro, una de las calderas más grandes del mundo, se llenó con materiales de diversas erupciones volcánicas, en el origen de un paisaje tan salvaje como espectacular: Montaña Blanca, les Roques de García (uno de los más lugares visitados), Montaña Rajada, Montaña Mostaza o el Llano de Ucanca (Llanura de Ucanca), que ofrece entre las mejores vistas del Teide
El material y los minerales son los responsables del color dispar y maravilloso: los tonos blancos y amarillos de la piedra pómez, los tonos rojos y negros característicos de la oxidación natural que esculpe las piedras basálticas del malpaís, o el lustre negro de la obsidiana. Perfiles, formas y colores de una riqueza geológica excepcional que atraen a más de tres millones de personas cada año.
La paleta cromática del Teide no sería la misma sin su
rica y variada vegetación, compuesta por más de 60 especies autóctonas. La vida
es posible por encima de los 2.000 metros, y prueba de que el Parque Nacional
del Teide es el mejor ejemplo del ecosistema volcánico de alta montaña de
Canarias es que en sus suelos de lava habitan especies animales. La mayoría son
invertebrados, aunque también hay algunos vertebrados muy especiales.
Detente para conocer cómo la vida se abre paso en este
inhóspito entorno y, si bien hay muchas más, aprende sobre sus 10 especies de
flora y fauna más emblemáticas:
Escoba del Teide Tajinaste púnjanse
- En el parque hay más de
1,000 sitios arqueológicos que datan de la época guanche.
-
La base del Teide se formó
en 40.000 años. Geológicamente, esto es muy rápido.
-
Sus tierras se encuentran
entre las más fértiles del planeta, porque la ceniza volcánica aporta
nutrientes excepcionales al suelo.
-
Las erupciones volcánicas
nunca cobraron vidas humanas
-
Sus formas eruptivas son
muy raras en comparación con otros volcanes.
Etienne
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