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Mapa de los hundimientos de siete buques mexicanos. Seis por ataques alemanes en 1942 y uno, el Juan Casiano, por colisión contra un barco escolta durante una tormenta.
México
vendía petróleo a varios países, sin importar si eran del bando aliado, del Eje
o aquellos que se inclinaron por la neutralidad, y sus barcos navegaban por
el Golfo de México.
En consecuencia, submarinos alemanes amenazaron a los buques mercantes
mexicanos, advirtiendo que esta actividad podría tener graves consecuencias.[
El
13 de mayo de 1942, un submarino alemán hundió un petrolero mexicano, el
«Potrero del Llano». El gobierno
mexicano protestó inmediatamente por la agresión:
Si
para el próximo jueves 21 del corriente (mayo de 1942), México no ha recibido
del país responsable de la agresión una satisfacción completa, así como las
garantías de que le serán debidamente cubiertas las indemnizaciones por los
daños y perjuicios sufridos, el gobierno de la República adoptará
inmediatamente las medidas que exija el honor nacional.
México
no recibió respuesta, salvo un nuevo ataque el 20 de mayo. Otro petrolero, el «Faja de Oro», fue hundido en el Golfo de México por un torpedo
alemán.[ El 22 de mayo, el
presidente convocó a una sesión extraordinaria del Congreso de la Unión para
otorgar al ejecutivo la facultad de declarar el estado de guerra entre México y los países
del Eje. Ante el Congreso, Ávila Camacho declaró lo
siguiente:
La
actitud que México toma en la presente eventualidad tiene como base el hecho de
que nuestra determinación emana de una necesidad de legítima defensa. Conocemos
los límites de nuestros recursos bélicos y sabemos que, dada la enormidad de
las masas internacionales en pugna, nuestro papel en la actual contienda no
habrá de consistir en acciones de guerra extra continentales, para las que no
estamos preparados.
La
«neutralidad simulada» había quedado atrás y México se puso explícitamente del
lado de los Aliados como país beligerante. Lázaro Cárdenas fue nombrado Secretario
de la Defensa Nacional, se creó el Servicio Militar
Nacional (SMN), Estados Unidos entregó armamento para mejorar
la capacidad del ejército mexicano y se confiscaron las propiedades de
ciudadanos alemanes, japoneses e italianos. Aun así, Ávila Camacho indicó que
el papel de México en el conflicto no era en el campo de batalla, sino preparar
sus defensas y proporcionar recursos a sus nuevos aliados.[
Entre junio y septiembre de 1942 los U-Boot hundieron cuatro buques más: el «Tuxpam»,[] «Las Choapas»,[] «Oaxaca»,[y el «Amatlán». Ante esta situación, Estados Unidos, con el pretexto de la posibilidad de una agresión por parte de Japón en las costas del océano Pacífico, inició discretas negociaciones para que se le permitiera instalar una base militar en la península de Baja California; según el historiador Humberto Musacchio, se especuló que podría haber intentado ocupar esa parte del territorio mexicano sin éxito.
El presidente Ávila Camacho se reunió de inmediato con su gabinete, el cual, analizando la situación, tomó medidas de precaución para reforzar la vigilancia y defensa de la costa del Pacífico.
El presidente de México, Manuel Ávila Camacho, y el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, en la visita de este último a suelo mexicano el 20 de abril de 1943.
Fue
durante este período que Franklin D. Roosevelt realizó su primera visita a
México en abril de 1943, en una visita de intercambio, ya que Ávila Camacho
también se encontraba de visita en Estados Unidos. Ambos mandatarios se
reunieron en Monterrey, concretamente en
el Palacio de Gobierno, y uno de los temas tratados allí fue la
participación mexicana en la guerra. Estos encuentros demostraron que nunca
antes se había forjado una relación bilateral tan estrecha y positiva entre
ambos países, poniendo fin a una era de hostilidades que comenzó hacía un
siglo.] Roosevelt
declararía lo siguiente:
México ha contribuido principalmente
a la derrota del fascismo con minerales para las industrias bélicas y con
millares de trabajadores que en calidad de braceros (ejército
de brazos de trabajo) han levantado las cosechas agrícolas y conservan las vías
férreas en los Estados Unidos mientras nuestros soldados pelean en la guerra.
Participación en combate
Aviadores del Escuadrón 201 frente a un P-47 D después de completar una misión de combate.
Inicialmente,
la participación mexicana en la guerra se limitó a la defensa militar de las
costas de Baja California,
pero las potencias aliadas presionaron para que México enviara una fuerza
simbólica al campo de batalla. En 1943, debido a la situación militar en
Europa, el gobierno comenzó a reconsiderar su negativa a participar en la
guerra con tropas mexicanas allí. Para entonces, los Aliados ya estaban a la
ofensiva en todos los frentes y la posibilidad de un ataque alemán o japonés en
el continente norteamericano parecía cada vez más remota. Por lo tanto, México
decidió enviar al frente de guerra una fuerza simbólica para luchar bajo la
bandera mexicana, siempre que fuera un contingente de la fuerza aérea en
la campaña
del Pacífico. Así, en 1944, el Escuadrón 201 (conocidos
también como las «Águilas Aztecas») llegó a Estados Unidos para recibir
entrenamiento de aviación.[] Un año después,
en 1945, el escuadrón mexicano estaba listo para la batalla; este escuadrón de
aviones de combate participó directamente en la campaña de
Filipinas junto con la Fuerza Aérea de los
Estados Unidos y la Real Fuerza Aérea
Australiana.[
El
escuadrón llegó a Majors Field en Greenville, Texas, el 30 de noviembre de 1944. Allí, los pilotos
recibieron entrenamiento avanzado en tácticas de combate aéreo, vuelo en
formación y artillería. Los hombres fueron homenajeados con ceremonias de
graduación el 20 de febrero de 1945, y el escuadrón recibió su bandera de
batalla. Esta fue la primera vez que tropas mexicanas recibieron entrenamiento
para combate en ultramar. El coronel Antonio Cárdenas
Rodríguez estaba al mando del grupo, y el capitán de
primera clase Radamés Gaxiola Andrade fue nombrado comandante del escuadrón.
Miguelita KB
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