El museo parisino Jacquemart André inaugura una exposición titulada “Esplendores del barroco”, del 26 de marzo al 2 de agosto 2026 con obras de la Hispanic Society of America”.
La Hispanic Society of America se encuentra en Nueva-York y fue creada en 1904 por Archer M. Huntington, un apasionado del arte español, un hispanista estadounidense.
Esta institución difusa la cultura hispánica, genera e impulsa exposiciones y también conserva el patrimonio. Hace obra de valorización y de reconocimiento de la cultura hispanoamericana en Estados Unidos.
En esa exposición, se podrán ver obras de Velázquez, El Greco, Zurbarán pero también objectos como libros, manuscritos. La exposición trata de la vestimenta barroca, de la historia de la mantilla, o del mantón de Manila por ejemplo; de los oficios perdidos, casi olvidados.
El objetivo es de acercar el público a la vida cotidiana de entonces.
Cómo se comía, cómo se curaba, cómo se vestía la gente, cómo vivía la gente, qué intereses tenía.
Cuando pensamos en el Siglo de Oro español, solemos imaginar siempre grandes escritores, como Miguel de Cervantes, Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Lope de Vega o Pedro Calderón de la Barca y grandes pintores como Diego Velázquez, Francisco de Zurbarán o la escuela de Salamanca con Francisco de Vitoria (dominicano jurista, filosofo, economista) pero se olvida la vida cotidiana.
Así vivían en el siglo de Oro
Los hombres se vestían de negro. El vestido femenino era muy diferente entre las clases. Las mujeres de clase humilde usaban faldas largas y lisas combinadas con blusas o camisas sencillas, abrigos de paño de lana. La pañoleta o manteleta triangular fue muy popular.
En la nobleza el guardainfante así llamado porque servía a las damas para ocultar sus embarazos, fue muy característico del siglo XVII. Su forma abultada contrastaba con los corsés apretados que oprimían el pecho. Las mangas de las blusas eran amplias. Una orden real prohibió los escotes muy abiertos.
Los vestidos eran muy largos, adornados con alforzas; las telas eran de tafetán, de seda, de brocado, con adornos de perlas y piedras preciosas. Los zapatos eran chanclos de corcho con suela de madera y forrados de cordobán. Notamos la preocupación de esconder los pies en esa época. ¡Los pies como partes eróticas! Las españolas nobles se maquillaban con colorete y se blanqueaban la piel con solimán. Usaban perfumes : agua de azahar, agua cordobesa y agua de rosas. Los anteojos eran un adorno femenino.
El peinado masculino se caracterizaba por pello largo con bucles y rizos. Los hombres llevaban perilla y bigotes. El peinado femenino mostraba el pelo más corto media melena con rizos soporte de cintas, colgantes, plumas. Las viudas y señoras de edad llevaban tocas de aspecto monjil.
Durante el siglo XVII, la monarquía se centra en la política exterior con la guerra anglo-española (1625-1630) y la guerra franco-española (1635-1659) y sacrifica la población española pidiendo impuestos enormes. La nobleza y el clero quedan privilegiados pero el resto de la población se empobrece.
La vida cotidiana se organiza al rededor de la familia. La mujer tenia dos opciones : casarse y tener hijos o ser monja. El hombre tenía derechos políticos, administraba los asuntos. Son los hombres que ejercían los oficios.
Cuero : El guadamacilero es un oficio prestigioso. Fabrica y vende guadamecíes que son cueros (el guadamecí : cuero de Córdoba) para decorar objetos o lugares de casas ricas.
Alimentación : Fruteros, pasteleros, confiteros, los cereros (fabrican la miel y la venden), los alojeros (aloja : bebida con miel, agua y especias, muy consumida en los corrales de teatro), los aguadores que llevaban agua de las fuentes a las casas.
Ropa : Los sastres, mercaderes de ropería que vendían vestidos hechos; los coleteros que fabricaban vestidos con casaca o jubón hechos de piel o de cuero.
Salud : boticarios, médicos y curanderos, barberos sangradores (realizaban una incisión para vaciar la sangre). El padre de Cervantes fue barbero sangrador.
Terreno político : Alcaide de las cárceles secretas de la Inquisición , relator de la real Chancilleria, regidor presbítero, gobernador de los sacerdotes, contador de rentas y quitaciones del rey- responsable de la economía gubernamental.
Y también carpinteros, libreros, abogados, mesoneros.
Michèle y Corín



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