jueves, 26 de marzo de 2026

Las Meninas

 Trabajo para el martes 31 de marzo:

Utilizar los conectores y las palabras del vocabulario de la ficha de la Meninas para hacer frases.

            LAS MENINAS DE VELÁZQUEZ ESCONDEN SECRETOS

El cuadro Las meninas fue creado por el gran pintor español Diego Velázquez en 1656. Era un encargo del rey español Felipe IV. En la etapa final de su carrera, el artista andaluz ocupaba el cargo de pintor de la corte. Hoy Las meninas pueden contemplarse en el Museo Nacional del Prado, en Madrid, y es una de las obras más importantes y reconocidas de todos los tiempos. Pero además, este fantástico cuadro, de grandes dimensiones (mide ,18 metros de alto por 2,18 metros de ancho) esconde un montón de detalles y sorpresas desconocidas para el gran público.

Cuando realizó Las meninas, el artista recreó una inexistente cuarta pared teatral para el espectador. De este modo, los espectadores observamos desde fuera a la pequeña infanta Margarita junto a su séquito, colocados6  todos de frente al público. En el lado izquierdo del cuadro vemos a Velázquez asomando la cabeza detrás de un gran lienzo en el que suponemos que está retratando a la pequeña infanta. Pero ahí está el primer misterio de Las meninas: si la infanta estuviera posando, no daría la espalda al pintor, y su séquito tampoco. ¿Por qué lo hace? Porque Margarita, como casi todos los demás personajes que aparecen en la escena, se ha dado cuenta de que los reyes han llegado al estudio del pintor a revisar el retrato. Por eso, Velázquez también aparta la mirada del lienzo.

¿Pero dónde están los reyes? Pues, sorprendentemente, el pintor los saca del cuadro y estarían al lado del espectador. Únicamente vemos su reflejo en un espejo del fondo, que Velázquez coloca, astutamente, en el perfecto punto de fuga muy bien iluminado. ¿Y cuál es el significado de este juego? Es la forma que tiene el pintor de representar a sus monarcas para que tengan una presencia real en el retrato. Al tener al rey de frente, Velázquez da a entender que es el pintor de confianza del monarca.

Otra curiosidad: Velázquez se autorretrata con sus mejores ropas, su espada al cinto y la llave de aposentador del rey. Así hace visible la distinción del monarca y su confianza en el artista. Y es que Velázquez tenía un plan. Con esta obra quería conseguir algo que creía que le pertenecía. Deseaba ser nombrado caballero, pero no cumplía las normas por una supuesta falta de “limpieza de sangre” (se decía que era descendiente de judíos por parte de madre). Por otra parte, para ser nombrado caballero era necesario no realizar actividades con las manos, y esto le descalificaba socialmente. Sin embargo, el rebelde Diego Velázquez no estaba de acuerdo con ninguna de estas dos prohibiciones y reivindicaba17 la nobleza de la pintura. Con esa obra quería llegar a ser caballero y pasar por encima de los prejuicios y la tradición. Sabía que el rey Felipe IV era el único que podía hacerlo. Y lo consiguió. Gracias a Las meninas fue nombrado caballero de la orden de Calatrava. Tres años más tarde, el pintor plasmaría este reconocimiento colocando en el cuadro una gran cruz roja sobre su ropaje  oscuro.

 

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